El mueble que tiene vida propia. Cierra los ojos, imagina un mueble que habla, que sonríe, que visita otras ciudades, que te dibuja laberintos asimétricos, un mueble que te hace imaginar, volar, viajar, y sobre todo soñar. Un mueble con vida propia.
Ros presenta en la feria de Zaragoza sus acabados de fantasías. En este caso no diré más y seré fiel al tópico; una imagen vale más que mil palabras.
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